Tratamiento de endoterapia para procesionaria

tratamiento de endoterapia realizado por Traconsa

Otoño es el momento en el que las larvas de procesionaria comienzan a elaborar sus bolsones en los que pasar el invierno. Tras la eclosión de los huevos en verano, llega la época en la que las larvas desarrollan una mayor actividad alimenticia.

Es este el mejor momento para aplicar tratamientos de endoterapia para procesionaria y así eliminarla. Antes de que llegue la primavera, momento en el que bajan del árbol al suelo.

Cómo se aplica la endoterapia vegetal

La oruga procesionaria del pino se reconoce por su color naranja, su pequeño tamaño y los más de 500.000 pelos urticantes que la recubren. Su presencia se extiende en toda España y, aunque afecta a los pinos, se encuentra en otros árboles como cedros, abetos y robles.

Las consecuencias son que, sus pelos urticantes generan graves problemas para la salud de las personas y las mascotas. Provocan irritaciones en el cuello, brazos o piernas y, en los casos más graves, conjuntivitis, inflamación de garganta y boca, problemas respiratorios, fatiga, mareos y fiebre.

En los casos de mascotas, sobre todo en perros, los pelos de la procesionaria pueden generar necrosis en los tejidos de la garganta y boca. Además de reacciones anafilácticas que pueden causar la muerte de tu animal de compañía si no son tratadas a tiempo.

Por lo tanto, las fases intermedias de otoño e invierno es el momento indicado para comenzar los tratamientos de endoterapia en pinos. Es en estas estaciones cuando las orugas comienzan a alimentarse de las acículas de los pinos y comienzan a construir sus bolsones.

Traconsa se ocupa de la procesionaria tanto en otoño, con endoterapia vegetal como en primavera con trampas en árboles. Para la endoterapia contra procesionaria se emplea un producto llamado Ynject Go.

Este producto consta de un dispositivo especial para este tipo de árbol, su aplicación es sencilla. Se realiza un agujero en el tronco del árbol de unos 6-8 cm de profundidad y cada 25-30 cm de su perímetro.

De esta forma, cuando el pino o la conífera genera resina en el momento de hacer el agujero, el producto penetrará con fuerza en el interior llegando a todas las zonas del árbol. Así, cuando las orugas se alimenten, también ingerirán este producto, eliminando su presencia.

Acaba con las plagas de procesionaria

En Traconsa nos ocupamos de controlar la población de la procesionaria del pino aplicando los tratamientos adecuados. Es necesario tomar medidas durante todo el año y aplicar el biocida más adecuado en función del estadio en el que se encuentre la plaga.

En función de la época del año en el que nos encontremos y del momento del ciclo biológico en el que se encuentre la oruga, aplicamos endoterapia, trampas de feromonas o trampas físicas, entre otros tratamientos. No recomendamos el uso de productos caseros o tocar los nidos o bolsones, pues pueden provocar problemas de salud.

Utilizamos trampas físicas al inicio de primavera, al inicio de su descenso para atrapar las orugas. Las trampas de feromonas en verano para capturar a los machos y cortar el ciclo reproductivo y la endoterapia en otoño para evitar su desarrollo y crecimiento.

La endoterapia vegetal es efectiva pues, al inyectar a presión el biocida en el tronco del árbol, llega rápidamente a las hojas de las que se alimenta la oruga procesionaria. El tratamiento se introduce directamente en el sistema vascular de la planta.

Este tipo de tratamiento contra procesionaria se realiza una sóla vez, tiene un bajo impacto ambiental y reduce en gran medida los riesgos para personas y animales.

Es el momento de aplicar la endoterapia contra procesionaria, confía en una empresa profesional en el control de plagas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Categorías

señales de carcoma en un arbol

¿Crees que tienes carcoma en casa?

Existen muchas plagas que pueden instalarse en tu hogar como cucarachas u hormigas, visibles y que se hacen notar. Sin embargo, no prestamos la atención